Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
previous arrow
previous arrow
next arrow
next arrow
Slider

Electrodiagnóstico y enfermedades neuromusculares

Protocolo atención accidente biológico y/o laboral

En caso de accidente biológico y laboral en el sitio de práctica, por ejemplo, punción con aguja de electromiografía, el proceso a seguir para recibir atención por parte de la Administradora de Riesgos Laborales (ARL), es el siguiente.

 

Si se presenta un accidente laboral que ponga en riesgo la vida del trabajador, este debe ser trasladado al centro de atención de urgencias más cercano, con la recomendación si es posible, que sea un centro de atención que haga parte de la red de Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) de la ARL, sin embargo esto no es estrictamente necesario ya que depende de la severidad de la urgencia presentada.

 

Luego de empezar a recibir la atención médica de urgencias o en los casos de punciones accidentales, se debe realizar el autorreporte del accidente de trabajo, sin necesidad de esperar la notificación por parte de la Universidad Nacional de Colombia a la ARL de la ocurrencia del mismo. Este procedimiento se efectúa llamando a las líneas de atención de la ARL, en este caso Positiva, las cuales son de atención gratuita 01 8000 111 170 a nivel Nacional y (1) 330 7000 en Bogotá, lo cual debe realizarse inmediatamente ocurre el evento. En ellas se debe seguir las indicaciones dadas, siempre teniendo en cuenta que se realizará autorreporte del accidente de trabajo.

 

Una vez efectuado este procedimiento, y en caso de ser una urgencia vital, se continuará la atención en la IPS donde el trabajador se encuentra; por otra parte, si es una urgencia de baja complejidad, luego de realizar el autorreporte, desde la línea de atención le indicarán en que IPS puede ser atendido, se debe ingresar por el área de urgencias y notificar que ha sido direccionado a dicha institución para atención de  accidente laboral y allá se iniciará la atención de acuerdo al protocolo establecido.

 

También en los casos de punciones accidentales con material que estuvo en contacto con el paciente, de ser posible y previa autorización del mismo, se deben tomar muestras sanguíneas del paciente, idealmente en dos tubos, uno de tapa lila y otro en tapa amarilla y ser llevados a la IPS donde se le prestará atención de urgencias. Así mismo es importante realizar un consentimiento informado que el paciente firme donde autorice la realización del examen de VIH sobre las muestras obtenidas.

 

Dependiendo de los resultados serológicos del paciente y los del trabajador, se determinará la aplicación de vacunación antitetánica y contra hepatitis B, así como la toma de medicación antirretroviral. Esto depende del protocolo institucional de la IPS donde lo atiendan, siendo usual que si se indica la toma de esta medicación sea por un mes y con controles serológicos periódicos y controles por parte del servicio de Infectología. Todos éstos servicios son proporcionados por la  ARL.

 

Dicho tratamiento debe ser dado en su totalidad por la ARL, con entrega de los mismos, ya sea en la IPS de atención o en los sitios a los que sea indicado dirigirse para la entrega.

 

En los casos que el paciente no autorice la toma de muestras, o no sea posible obtenerlas, debe proceder como si el origen de la muestra sea desconocido e indicarlo en el sitio donde va ha ser atendido el trabajador, siendo obligatoria la toma de la medicación mencionada previamente, así como los controles. Todo el seguimiento y controles serán indicados por la ARL, quienes permanecerán en contacto con el trabajador vía telefónica y por correo electrónico.

 

Historia

Los primeros equipos  de electrodiagnóstico llegaron a Colombia al Hospital Militar y al Hospital de la Policía a finales de los años 50. En el Hospital San Juan de Dios y como parte del programa de Medicina Física y Rehabilitación de la Universidad Nacional de Colombia, se empezaron a realizar exámenes de electrodiagnóstico en los años 60 bajo la dirección del doctor Miguel Rangel quien se había capacitado en esta técnica en Nueva York y en Londres. Con la salida del profesor Rangel, la dirección del servicio de electrodiagnóstico fue asumida por el profesor Fernando Méndez.

Con el cierre del Hospital San Juan de Dios, las actividades docente asistenciales de Electrodiagnóstico del Departamento de Rehabilitación fueron trasladadas al Instituto Roosevelt y a la Clínica Carlos Lleras Restrepo. En el Instituto Roosevelt, con la gran cantidad de patologías neuromusculares en pacientes pediátricos atendidas en este centro, los residentes comenzaron a entrenarse en la evaluación clínica y electrofisiológica de esta población. Las primeras publicaciones internacionales del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación se realizaron con las investigaciones llevadas a cabo en el Instituto Roosevelt.

El primer servico de Electrodiagnóstico Infantil del Hospital de la Misericordia fue creado por los doctores Fernando Méndez y Fernando Ortiz en el año 2004. Posteriormente, la dirección de este servicio fue asumido por los doctores Nixon Calambas y Ana María Sierra.